sábado, 11 de enero de 2014

DÍA 9, 10 Y 11. 3 X 1, LAS REBAJAS GRIPOSAS.

Tras el día de reyes, incluso antes, los carteles de rebajas inundan los escaparates de los establecimientos. Rivalizan con los de ofrecimientos para trabajar con sus tiritas con el número de teléfono, impresos con tinta de esperanza. En esta batalla gráfica no se cuál de ellos gana, porque cada vez hay menos comercios y más trabajadores ofreciendo sus servicios.
Estas rebajas coinciden, que es algo habitual por las fechas, con la primera gripe del año. Aunque los pasados también, a este año se le une a la gripe "biológica", la del bolsillo. Nuestras carteras han cogido este año una cepa muy virulenta. Se podría llamar la "gripe española", como la que asoló el mundo en 1918 y que tuvimos el dudoso honor de que fuese bautizada con nuestro gentilicio. Y eso que se ha demostrado que no tuvimos nada o casi nada que ver con su propagación. La diferencia entre la viral de entonces y la económica de ahora está en eso, en el adjetivo; no diré que somos los españoles (algunos) los culpables del cambio climático económico pero si que una gran parte de este desagradable pastel se cocino en nuestro país, en nuestra región, en nuestra ciudad.
Soy muy de refranes y de dichos; creo que, sobretodo los primeros, encierran mucha sabiduría por la experiencia que los ha forjado. Sobre lo de la enfermedad de la economía y sus culpables se podría aplicar uno: "Entre todos la mataron y ella sola se murió". Pero a los que generalizan sobre ello les diría que el arma la empuñaban unos pocos. La gran mayoría no tenemos espíritu de "psicokiller". Pero todos estamos condenados por homicidio.
La revisión de nuestra condena es dentro de un par de años a lo sumo. Preparemos bien nuestro alegato.