martes, 29 de mayo de 2012

MI BANDERA...

Mi Bandera
Mi bandera no la sostiene ningún mástil; y no lo tiene para evitar malas intenciones e interpretaciones. Y sin embargo, ésta, se yergue tan alto, que se divisa desde cualquier punto de la existencia. Tampoco tiene color alguno y sin embargo es negra, porque los absorbe a todos, y al mismo tiempo es blanca, porque, a su vez, los refleja todos. Y, paradójicamente, es transparente, porque no oculta nada tras ella. Su transparencia es tal que se puede ver todo a través suyo: seres vivos, naturaleza, cielo, sol, estrellas...la belleza que nos rodea; aunque también se ve la tristeza, pobreza, barbarie y avaricia, algo exclusivamente humano. Por eso, bajo su suave tela se cobijan todos los seres vivos del mundo, de la galaxia, del Universo. No hace distinciones entre razas, ni especies, ni formas de vida, ni colores de piel, ni sentimientos, ni creencias...No excluye, ni distingue, ni es intolerante con nada ni con nadie, ni tan siquiera con los intolerantes. Así es mi bandera. Espero que sea también la tuya.

domingo, 13 de mayo de 2012

Mosca o araña?

Siempre comento, y una vez mas lo hago, que de la película mas cutre a la mayor obra del 7° arte, se pueden sacar aprendizajes, conocimientos, frases y diálogos que hacen calentarte la cabeza un rato e incluso sacar provecho de ello. Hoy traigo esta perla de una película que seguro que no la valorarán mucho los cinéfilos, a no ser que lo sean del cine de ajos, estacas de madera y balas de plata. Lo que es cierto es que los guionistas se lucieron(en el buen sentido) al incluirla en el guión:
"¿A quién crees que favorece Dios en la telaraña, a la araña o a la mosca?", Damaskinos (Thomas Kretschmann) en Blade II.
¿Porque todos nos ponemos, unos mas que otros, creyentes o no, a pedir a dios que nos favorezca en una situación en la que el oponente, adversario, rival o, simplemente, la persona que oposita a nuestros mismos deseos, si esta hace exactamente el mismo "ruego"? Y ante tal situación ¿se lava él las manos?¿ Le damos mucho trabajo y se le amontona?¿ Pasa de nosotros y de nuestras chifladuras? o ¿es simplemente que Dios no existe?. Esta duda existencial ha movido al mundo desde que el supuesto "homo sapiens" empezó la primera gran migración desde África (tantas pegas de algunos y venimos todos de allí, con la suerte de que unos cuantos "salieron" antes). Siguiendo con la duda existencial, me hace gracia ver (ninguna en realidad) como fieles a un dios o a otro, que en el fondo son el mismo, le piden que les ayude a vencer a su rival, enemigo o contrario, llevando esto, tanto a las confrontaciones mas cruentas (guerras, etc.), como a las menos (competiciones deportivas o similares). ¿Porque gastar energías en rezos, poniendo en un compromiso a dios, ya que supuestamente quiere a todos por igual? ¿Decide él quien gana? Y si lo hace ¿lo hace tirando los dados? ¿Se fija en quien es mejor,o en quien ha cometido menos pecados? ¿que es un pecado? Creo que me estoy liando. Pero volviendo a la frasecita de las narices que suelta el "vampiro jefe" en Blade II, ¿le valdrá de algo a la mosca rezar? Bueno, tal vez por no tener alma no tiene esa posibilidad ¿o si tiene?(alma, porque lo que es posibilidad, uf...). Y si no, ¿para que las creó el creador? Tal vez, como moscas que somos en este inmenso universo, deberíamos disfrutar del vuelo, incluso del que nos ha llevado a la tela de araña, pues una vez allí, ni rezos, ni penas, ni sufrimientos nos sacaran de ella. Y ya puestos a elegir, prefiero vivir volando que colgando de un hilo.

jueves, 19 de abril de 2012

INDIVIDUOS INDIVIDUALES?

Según el diccionario de la RAE, en su 4ª acepción, individuo es: Cada ser organizado, sea animal o vegetal, respecto de la especie a que pertenece.
La verdad es que, en lo que se refiere a la especie humana, es una definición de lo mas acertada. Somos individuos, pues a pesar de vivir agrupados en familias, asociaciones vecinales o barrios, pueblos o ciudades, provincias, comunidades, países y demás, vivimos nuestras vidas mas individualmente de lo que parece y no solemos agruparnos por iniciativa propia y en busca de algo en común. Y, salvo en escasas ocasiones, si lo hacemos, es en forma de manada o rebaño, a la llamada del "pastor" y, generalmente, para algo fútil, frívolo e intranscendente.
Este pensamiento me da pie para transcribir aquí parte de la voz en off del primer capitulo de la serie Touch, que por cierto, es muy recomendable. Dice asi:
"7.080.360.000 personas viven en este pequeño planeta. Hoy enviaremos mas de 300.000 millones de emails, 19.000 millones de mensajes de texto, pero aun así seguimos sintiéndonos solos. Una persona normal y corriente, dirá 2.250 palabras a 7'4 individuos; estas palabras se dirán para hacer daño o para curar. Hay una antigua leyenda china sobre el hilo rojo del destino. Dice que los dioses han atado un hilo alrededor de cada uno de nuestros tobillos y los han unido a las personas cuya vida estamos destinados a tocar. Puede que este hilo se alargue o se enrede pero nunca se romperá."
No se si en verdad un hilo rojo nos une por los tobillos, pero tengo la sensación de que, verdaderamente, si hay algo que nos une a todos. Algo invisible pero fuerte a la vez, que nos hace estar vinculados por un motivo u otro con las personas menos pensadas. Y todo esto, a pesar de ser individuos. Tal vez sea porque no somos tan individuales como lo parecemos. Al fin y al cabo estamos en un caos aparente, "ordenado" por la aritmética del "Número Áureo", como dice otra parte de la voz en off en  la misma serie Touch:
"La razón aritmética siempre es la misma de 1 : 1,618, una y otra y otra vez. Los patrones están ocultos a la vista de todos; solo hay que saber donde mirar. Las cosas que la mayoría de las personas solo ven como caos, solo siguen sutiles leyes de conducta, galaxias..., plantas..., conchas de mar..., los patrones nunca mienten."
Tal vez, lo que nos parece un caos individualista solo sigue las matematicas del Número Áureo.

domingo, 1 de enero de 2012

AÑO NUEVO, VIDA NUEVA


Año nuevo, vida nueva. Tras esta frase, casi tan repetida como miles de años tiene la humanidad, se esconde el deseo del "borrón y cuenta nueva" que todos y cada uno de los seres humanos desea para si todas las nocheviejas a la fatídica hora de las cenicientas. Tal vez no se desee un cambio drástico y total, pero siempre se espera algo mas del año que aparece tras las campanadas. La típica petición, salud, dinero, trabajo y alguna mas, se resume casi siempre en una sola: suerte. Pero como dice el epilogo del anuncio de la bebida aperitiva mas famosa, "la suerte es una actitud". Yo creo bastante en ello. Si no compras un billete de lotería, no podrás pedir tener suerte para que te toque. Y no pretendo hacer de esto que escribo un texto de "autoayuda"...¿o si?. Esta claro que nadie como uno mismo, por mucho que le quieran, pareja, familia, amigos, repito, nadie como uno mismo puede ayudarse a conseguir, o al menos intentarlo, aquello que desee. Y, cuando acabe este recién empezado 2012, que se presenta, como en la foto, brumoso para todo el mundo, dejemos de culparle de nuestras grandísimas o ínfimas desdichas como hemos hecho con sus antecesores. Y que a pesar de los supersticiosos, veamos el 2013 y el 2014. Querrá decir que hemos superado un año mas y que los mayas no tenían razón o mas piedra para seguir con su calendario. Feliz...¡SIGLO!

martes, 13 de diciembre de 2011

El placer de caminar

Desde que iba a 5º ó 6º de bachiller al instituto, el actual colegio publico Mediterráneo, que por entonces estaba "lejísimos" de mi casa en la calle Carlos III, creo que no había vuelto ha andar tanto. Mejor dicho tanto, tantos días. Por entonces, "heredé" de mi hermana un Vespino, el Vespino que después recuperó para él, tras años de abandono, mi padre. Dicha circunstancia sirvió para que yo le cogiera el gusto a la libertad que te proporcionaba poseer un vehículo, que, dicho sea, casi nadie tenía algo similar. A lo sumo alguno contaba con una bicicleta de las de barra en medio y sin marchas.
Sin darme cuenta me fui, nos fuimos, todos los de mi generación y posteriores, alejando de la sana costumbre de ir a los sitios andando. Ese fue el principio de los acomodamientos de la "vida moderna".
Recuerdo ir a un Polideportivo recién estrenado y casi único en la región, atravesando, a pie por supuesto,los terrenos que después ocupó el hoy abandonado almacén de Pascual Hermanos. En pleno verano subíamos desde casi la Glorieta, cruzábamos la vía y los susodichos terrenos labrados y llegábamos al Poli y sin haber pedido pista, nos pasábamos dos, tres y hasta cuatro horas jugando a balonmano, tenis o baloncesto (por entonces no había comenzado la pasión por el "furbito"). Después de una ducha con esa maravillosa agua de Tébar, que por entonces salía por todos los grifos de aquellas instalaciones, hacíamos el camino a la inversa hacia nuestras casas y llegábamos cinco o seis horas desde nuestra partida sin apenas sensación de cansancio.
Recuerdo también, ir el domingo de monas a la rambla de Las Culebras, la que discurre junto al centro comercial del Hornillo, cargados con mochilas llenas de bocadillos, hornazos y bebida, y algún balón, para después de un rato de comer y jugar, regresar a casa de cada uno. Y todo esto, claro, a pie y por triplicado, pues se repetía al día siguiente y al otro.
Recuerdo que no hace mucho tiempo, alguien del pueblo, me preguntó la dirección de un comercio. Al indicarle el lugar, comentó: "Uff, está lejos para ir andando. Ya iré en otro momento". Si mis cálculos no fallan, no creo que llegue a estar a mas de 5 minutos a pie.
Durante estos días y, digamoslo así, forzado por las circunstancias, me he visto obligado a caminar. No es que haya hecho muchos kilómetros, pero si los suficientes para saborear el placer de hacerlo, de ver lo que pasa a mi alrededor sin la velocidad de un vehículo y con la atención que si dispone el ocupante de uno. Pero sobre todo a la velocidad de la vida y no de la luz. Creo que esto de andar me lo voy a quedar para mi. Voy a hacer todo lo posible para no olvidarme de hacerlo y sacarle mas jugo a la vida simplemente caminando, caminando a la velocidad de la vida.

viernes, 9 de septiembre de 2011

ODIADA Y AÑORADA RUTINA. (a Andres)

Duele lo cotidiano porque ya no tiene la misma cotidianidad. Duele la rutina, antes odiada, hoy añorada, porque ya no es la misma rutina; en algunas cosas, en muchas, parte de cero o simplemente ya no existe o es otra parecida pero no igual. Nos acomodamos a esa cotidiana rutina, tal vez, porque nos sentimos protegidos como si esta fuese nuestra guarida, ignorando que esa protección que sentimos nos dolerá mas cuando se interrumpa y cambie de golpe esa repetición de costumbres en las que nos sentimos a salvo. Lo ideal seria no repetirnos en los hábitos de nuestra vida pero ya se sabe que, desde siempre, el hombre es un animal de costumbres.

sábado, 6 de agosto de 2011

Patchwork - Patchword

Cuando comencé a hacer este blog, que como siempre que empiezo alguna cosa, lo hice con mucho ímpetu, para  poco después ir dejándolo medio olvidado, jamas pensé que pudiera tener cierto éxito, aunque efimero. La ocurrencia de darme de alta en el Twitter (se habla tanto de él) y enviar un enlace con un consejo(como decimos en mi pueblo, ¡valgame!) a un famoso, admirado e idolo mio, y la posterior respuesta suya agradeciéndomelo, hizo que este humilde blog tuviera una inesperada invasión de visitas, de ninguna o casi ninguna en un par de años, a unas quinientas en veinticuatro horas. Se que no es mucho comparado con esos blogs  macrovisitados, vaya palabro, pero que queréis que os diga, como diría un personaje "real", "me llena de orgullo y satisfacción...". 
Este blog lo comencé para llenar unos vacíos que con el tiempo te van quedando en el alma. Vacíos que se van llenando de tristeza. Y yo los intento rellenar con otro tipo de emociones como amor, cariño, alegría,..y por que no, también de nostalgia, que será por masoquismo tal vez, pero me agrada. Voy cogiendo cosas que me gustan, de aquí y de allá, aunque también de mi cabeza. Cosas que me inspiran según mis sentimientos del momento. De ahí el subtitulo del blog, Pachtword, una licencia lingüística del ingles que creo que no es muy "ortodoxa" que digamos. Al igual que el Patchwork, ese trabajo con retales de tela, con el que hacen verdaderas maravillas, yo intento hacer  no maravillas, por dios, sino "parchear" esos vacíos del alma.
Me gustaría que a alguno de esos visitantes que he tenido por sorpresa y sin premeditación, le haya servido de algo, espero que no sea solo perder el tiempo. No pretendo escribir bien, o si ¿porque no?, pero si que me he dado cuenta de que me gusta hacerlo. Espero que sea por mucho tiempo. Y espero contar con vuestra visita ;)
Y en los malos momentos, en los buenos también, no olvideis el cuento del Anillo, "Esto también pasará" . Os ayudará.