sábado, 4 de enero de 2014

DIA 4. EL GRILLO...


Un grillo me comentaba anoche como iba a ser el día de hoy. Mi perplejidad al oirlo fuera de tiempo, muy fuera de tiempo, fue tanta que pensé que andaba grillando por mi cabeza (algo que me pasa de vez en cuando). Comprobé que efectivamente no se hallaba en mi; estaba escondido tras alguna planta.
Hoy, en el mercadillo semanal, me he dado cuenta de que el grillo me estaba avisando de que no sería un día normal. Una víspera de la noche de Reyes con 22º no es algo normal, ni tan siquiera por estos lares. 
Como si otros grillos tuviesen  anoche la misma misión y hubiesen avisado a los "mercaderes", gentes con experiencia de decenios, el mercado ha amanecido huérfano de muchos de sus puestos. Estas gentes saben mucho. De hecho deberían escucharles algunos ministros (todos). 
Esta noche buscaré al grillo avisador y trataré de convencerlo para que sea mi "Pepito Grillo". Muchos deberían hacer lo mismo aunque creo que con tan solo un grillo de la conciencia no tendrían suficiente porque, o la han perdido o, lo que es peor, nunca la han tenido.
Ah, atendiendo a mis infantiles cabañuelas, nos espera un largo y cálido verano. Y la luz por las nubes (las eléctricas están a la última en esto de la nube)
Buscad vuestro grillo. 

viernes, 3 de enero de 2014

DIA 3. LEVANTANDO PERSIANAS...


Hoy, el día levantó su persiana a las 8 horas, 23 minutos y "nosecuantos" segundos. Y renació.
Y van 3. Señores pasajeros abrochense bien los cinturones pues esto va rápido. Tal vez deberían poner límite de velocidad a los días. 
Hoy es un día diferente. Hoy he dejado de pertenecer a una especie en peligro de extinción; ya no soy trabajador por cuenta propia (ni ajena). Hoy he pasado a engrosar la lista del limbo, porque habiendo sido autónomo, si no te inscribes en la oficina del SEPE, el antiguo INEM, es como si no existieses laboralmente. No formas parte ni de la estadística. Y quiero constar en acta.
Se me hace extraño. Pero no me quejaré. Al menos no mucho.
La vida es un continuo renacer y esa es la mentalidad a la que debemos aferrarnos. Como lo hacen los días. Y los años. Y toda la naturaleza.
Debemos estar siempre preparados para levantar nuestra persiana. Sea la hora que sea.

jueves, 2 de enero de 2014

DIA 2 ¿DIAS GRISES?



Hay días que desde un primer momento te avisan de como van a ser. Nada mas levantarte y calzarte las zapatillas te das cuenta de que te las has puesto del revés. Vas a preparar el desayuno y tienes que abrir un nuevo paquete de cafe por tan solo una cucharadita. Te metes en la ducha y, con el frío que hace, al calentador le da por estornudar y en un instante, el agua pasa de hervirte a convertirte en un cubito de hielo. Está claro que ese no va a ser un gran día. Muy probablemente será un día gris.
De niño me gustaba pensar que los doce primeros días de enero tenían que ver con los meses del año; que lo que pasase en cada uno de esos doce días nos servirían a modo de mapa de como iba a transcurrir su mes correspondiente, ya fuese en cuestión meteorológica o de otra índole; como unas “cabañuelas” muy particulares.
Me gusta la lluvia, quizás por lo escasa que es su presencia por aquí, pero al verla hoy ha pasado por mi mente mis infantiles cabañuelas y he pensado por un momento que tendríamos un febrero triste y gris. Pero no todos los días grises tienen porque ser tristes. Suelen ser los mejores para reflexionar y hacer propósitos de mejora personal. Mi propósito de este primer día gris del año es  encontrar la foto que me guarda cada uno de los días de este 2014 y escribir sobre ella. Ayer, sin saberlo, ya me adelanté. Aprovecha tus días grises.

miércoles, 1 de enero de 2014

DIA 1. ADIOS Y...¿HOLA?


             Se marchó dejándonos  algunas cicatrices y bastantes heridas abiertas y dibujando muy pocas sonrisas en nuestros rostros. Lo miramos de reojo pues aún está ahí, recién caída su última hoja, pero debemos mirar hacia adelante, ver el camino con los dos ojos aunque parte de nuestro corazón se haya quedado en él.
              Dicen los viticultores que no hay dos cosechas seguidas iguales; eso espero. A una escasa y de excelente calidad le sigue una abundante y mediocre. Creo que la cosecha pasada combinó ambos modelos, pobre y mediocre. Espero que esta en la que ya nos encontramos sea abundante, de excelente calidad o al menos eso deseo.
Dedicado a los caídos, a los heridos, a los que quedaron en pie. A todos.

viernes, 22 de junio de 2012

LECCIÓN DE VALOR, LECCIÓN DE VALORES

Hace tiempo descubrí a una persona, aunque ya la conocía, admiraba e idolatraba, debido a la cercanía. Puede que parezca lo mismo pero no, no lo es. Lo último (conocer, admirar, idolatrar) podría ser debido a que son inherentes a casi todo ser vivo de cualquier especie. Lo primero, refiriéndome con descubrir a saber como es en realidad algo o alguien, lo adquieres con la edad y la perdida gradual, que es la mejor forma de perderla, de la inocencia. Recuerdo una anécdota, ya bastante lejana en el tiempo, en la que esta persona ostentaba la dirección de una entidad que no era de tipo empresarial, pero si con mucha solera y prestigio. En cierta ocasión, esta es la anécdota, pudo beneficiarse de su posición en la entidad para lograr, digámoslo así, cierto beneficio, eso si, bastante insignificante. No lo hizo. En la inocencia de mi edad le hice un comentario del que suelen hacer los críos: sencillo pero que ponen un "glup" en la garganta de los adultos. Le pregunté porque no lo hacía pues todo el mundo iba a pensar que "SI" lo había hecho. Y entonces él me respondió: "yo sé que no". Sus palabras, tan sencillas como contundentes, marcaron el "principio de mis principios", de mis valores; el hacer que el primero en juzgar mis actos sea yo. Y que si en mi interior hay un ligero atisbo de vergüenza por hacer algo indebido, volver a recordar esa primera lección de valor, esa lección de valores.

martes, 29 de mayo de 2012

MI BANDERA...

Mi Bandera
Mi bandera no la sostiene ningún mástil; y no lo tiene para evitar malas intenciones e interpretaciones. Y sin embargo, ésta, se yergue tan alto, que se divisa desde cualquier punto de la existencia. Tampoco tiene color alguno y sin embargo es negra, porque los absorbe a todos, y al mismo tiempo es blanca, porque, a su vez, los refleja todos. Y, paradójicamente, es transparente, porque no oculta nada tras ella. Su transparencia es tal que se puede ver todo a través suyo: seres vivos, naturaleza, cielo, sol, estrellas...la belleza que nos rodea; aunque también se ve la tristeza, pobreza, barbarie y avaricia, algo exclusivamente humano. Por eso, bajo su suave tela se cobijan todos los seres vivos del mundo, de la galaxia, del Universo. No hace distinciones entre razas, ni especies, ni formas de vida, ni colores de piel, ni sentimientos, ni creencias...No excluye, ni distingue, ni es intolerante con nada ni con nadie, ni tan siquiera con los intolerantes. Así es mi bandera. Espero que sea también la tuya.

domingo, 13 de mayo de 2012

Mosca o araña?

Siempre comento, y una vez mas lo hago, que de la película mas cutre a la mayor obra del 7° arte, se pueden sacar aprendizajes, conocimientos, frases y diálogos que hacen calentarte la cabeza un rato e incluso sacar provecho de ello. Hoy traigo esta perla de una película que seguro que no la valorarán mucho los cinéfilos, a no ser que lo sean del cine de ajos, estacas de madera y balas de plata. Lo que es cierto es que los guionistas se lucieron(en el buen sentido) al incluirla en el guión:
"¿A quién crees que favorece Dios en la telaraña, a la araña o a la mosca?", Damaskinos (Thomas Kretschmann) en Blade II.
¿Porque todos nos ponemos, unos mas que otros, creyentes o no, a pedir a dios que nos favorezca en una situación en la que el oponente, adversario, rival o, simplemente, la persona que oposita a nuestros mismos deseos, si esta hace exactamente el mismo "ruego"? Y ante tal situación ¿se lava él las manos?¿ Le damos mucho trabajo y se le amontona?¿ Pasa de nosotros y de nuestras chifladuras? o ¿es simplemente que Dios no existe?. Esta duda existencial ha movido al mundo desde que el supuesto "homo sapiens" empezó la primera gran migración desde África (tantas pegas de algunos y venimos todos de allí, con la suerte de que unos cuantos "salieron" antes). Siguiendo con la duda existencial, me hace gracia ver (ninguna en realidad) como fieles a un dios o a otro, que en el fondo son el mismo, le piden que les ayude a vencer a su rival, enemigo o contrario, llevando esto, tanto a las confrontaciones mas cruentas (guerras, etc.), como a las menos (competiciones deportivas o similares). ¿Porque gastar energías en rezos, poniendo en un compromiso a dios, ya que supuestamente quiere a todos por igual? ¿Decide él quien gana? Y si lo hace ¿lo hace tirando los dados? ¿Se fija en quien es mejor,o en quien ha cometido menos pecados? ¿que es un pecado? Creo que me estoy liando. Pero volviendo a la frasecita de las narices que suelta el "vampiro jefe" en Blade II, ¿le valdrá de algo a la mosca rezar? Bueno, tal vez por no tener alma no tiene esa posibilidad ¿o si tiene?(alma, porque lo que es posibilidad, uf...). Y si no, ¿para que las creó el creador? Tal vez, como moscas que somos en este inmenso universo, deberíamos disfrutar del vuelo, incluso del que nos ha llevado a la tela de araña, pues una vez allí, ni rezos, ni penas, ni sufrimientos nos sacaran de ella. Y ya puestos a elegir, prefiero vivir volando que colgando de un hilo.