lunes, 6 de enero de 2014

DIA 6. UN DIA ESPECIAL


De niño, como para todos los niños educados en está tradición, este día siempre fue para mi algo especial; más que ningún otro. Hoy es el día de los niños y de sus caras de sincero asombro.
Y también es día de teatro. Si, ya lo sé, el día mundial del teatro es el 27 de marzo; pero ese día es el de las celebraciones y hoy es el de las representaciones.
Cuantos buenos actores se pierden los directores de casting por no visitar un hogar en un día de reyes: "Oh, que corbata más chula", "Aaaanda, que jarrón más bonito!","¡Que pendientes tan, tan...exóticos!","¡Bieeeen, calzoncillos, con la falta que me hacían!", ... Estas hipócritas explosiones de alegría se repiten una y otra vez, variando el regalo, en miles de hogares. Por eso hoy es día de teatro para mayores...y janglones. Un janglón es un adolescente que no puede disimular que ha dejado de ser niño debido a lo que ha crecido su cuerpo. ¿Alguien, siendo ya janglón, no ha seguido el "juego" a los reyes a pesar de saber su identidad y ha teatralizado su ilusión como si fuera un niño en una mañana como hoy?
Hoy en día, la enfermedad janglonera se ha extendido por toda nuestra sociedad. En cuanto un niño pierde la inocencia le ataca el virus. Lo malo es que muchos personajes se valen de ella para justificar sus acciones, sus incumplimientos, sus incapacidades, sus beneficios y otros muchos "sus" intolerables, queriendo defenderlos con su supuesta ingenuidad.
Un personaje que anduvo un tiempo por el país dijo: "Aquí hay teatro y del bueno"
Y nosotros, como buenos janglones, nos chupamos el dedo.
Viva el teatro. Y la inocencia también.

domingo, 5 de enero de 2014

DIA 5. UNA NOCHE DE MAGIA



Esta noche, tan señalada en el calendario, siempre me ha parecido eso, una noche de magia. Incluso después de que un infame mocoso y compañero de colegio intentase robarme esa magia, revelandome  la verdadera identidad de los tres ilusionistas. Aún así, ya sabido y resabido, la expectación por este día siempre ha seguido conmigo, ya fuese como ilusionado o como ilusionista. Es más, debería agradecerle al revelador del truco el haberme dado la oportunidad de convertirme en mago y poder iluminar caras con sonrisas. Me regaló una chistera de la que poder sacar conejitos blancos cual prestidigitador.
Hoy en día, en el mundo occidental, donde tenemos de casi todo menos memoria, nos olvidamos de que otros, en otros lugares lejanos y  también  cercanos, no tienen nada de nada. Hacen falta magos e ilusionistas que saquen de sus chisteras semillas de esperanza, eso que es lo último que se pierde, porque si no se plantan semillas, por mucho que nos esforcemos en mirar la tierra, jamás veremos brotes verdes.
Ah, la próxima vez que hagáis de magos, ilusionistas o prestidigitadores, fijaos bien en lo que metéis en la chistera cuando preparéis el truco, pues en lugar de un conejito puede que después nos salga un cerdito (a menos que sea una hucha llena de monedas) o un gran pavo.
Disfrutad de la magia.


sábado, 4 de enero de 2014

DIA 4. EL GRILLO...


Un grillo me comentaba anoche como iba a ser el día de hoy. Mi perplejidad al oirlo fuera de tiempo, muy fuera de tiempo, fue tanta que pensé que andaba grillando por mi cabeza (algo que me pasa de vez en cuando). Comprobé que efectivamente no se hallaba en mi; estaba escondido tras alguna planta.
Hoy, en el mercadillo semanal, me he dado cuenta de que el grillo me estaba avisando de que no sería un día normal. Una víspera de la noche de Reyes con 22º no es algo normal, ni tan siquiera por estos lares. 
Como si otros grillos tuviesen  anoche la misma misión y hubiesen avisado a los "mercaderes", gentes con experiencia de decenios, el mercado ha amanecido huérfano de muchos de sus puestos. Estas gentes saben mucho. De hecho deberían escucharles algunos ministros (todos). 
Esta noche buscaré al grillo avisador y trataré de convencerlo para que sea mi "Pepito Grillo". Muchos deberían hacer lo mismo aunque creo que con tan solo un grillo de la conciencia no tendrían suficiente porque, o la han perdido o, lo que es peor, nunca la han tenido.
Ah, atendiendo a mis infantiles cabañuelas, nos espera un largo y cálido verano. Y la luz por las nubes (las eléctricas están a la última en esto de la nube)
Buscad vuestro grillo. 

viernes, 3 de enero de 2014

DIA 3. LEVANTANDO PERSIANAS...


Hoy, el día levantó su persiana a las 8 horas, 23 minutos y "nosecuantos" segundos. Y renació.
Y van 3. Señores pasajeros abrochense bien los cinturones pues esto va rápido. Tal vez deberían poner límite de velocidad a los días. 
Hoy es un día diferente. Hoy he dejado de pertenecer a una especie en peligro de extinción; ya no soy trabajador por cuenta propia (ni ajena). Hoy he pasado a engrosar la lista del limbo, porque habiendo sido autónomo, si no te inscribes en la oficina del SEPE, el antiguo INEM, es como si no existieses laboralmente. No formas parte ni de la estadística. Y quiero constar en acta.
Se me hace extraño. Pero no me quejaré. Al menos no mucho.
La vida es un continuo renacer y esa es la mentalidad a la que debemos aferrarnos. Como lo hacen los días. Y los años. Y toda la naturaleza.
Debemos estar siempre preparados para levantar nuestra persiana. Sea la hora que sea.

jueves, 2 de enero de 2014

DIA 2 ¿DIAS GRISES?



Hay días que desde un primer momento te avisan de como van a ser. Nada mas levantarte y calzarte las zapatillas te das cuenta de que te las has puesto del revés. Vas a preparar el desayuno y tienes que abrir un nuevo paquete de cafe por tan solo una cucharadita. Te metes en la ducha y, con el frío que hace, al calentador le da por estornudar y en un instante, el agua pasa de hervirte a convertirte en un cubito de hielo. Está claro que ese no va a ser un gran día. Muy probablemente será un día gris.
De niño me gustaba pensar que los doce primeros días de enero tenían que ver con los meses del año; que lo que pasase en cada uno de esos doce días nos servirían a modo de mapa de como iba a transcurrir su mes correspondiente, ya fuese en cuestión meteorológica o de otra índole; como unas “cabañuelas” muy particulares.
Me gusta la lluvia, quizás por lo escasa que es su presencia por aquí, pero al verla hoy ha pasado por mi mente mis infantiles cabañuelas y he pensado por un momento que tendríamos un febrero triste y gris. Pero no todos los días grises tienen porque ser tristes. Suelen ser los mejores para reflexionar y hacer propósitos de mejora personal. Mi propósito de este primer día gris del año es  encontrar la foto que me guarda cada uno de los días de este 2014 y escribir sobre ella. Ayer, sin saberlo, ya me adelanté. Aprovecha tus días grises.

miércoles, 1 de enero de 2014

DIA 1. ADIOS Y...¿HOLA?


             Se marchó dejándonos  algunas cicatrices y bastantes heridas abiertas y dibujando muy pocas sonrisas en nuestros rostros. Lo miramos de reojo pues aún está ahí, recién caída su última hoja, pero debemos mirar hacia adelante, ver el camino con los dos ojos aunque parte de nuestro corazón se haya quedado en él.
              Dicen los viticultores que no hay dos cosechas seguidas iguales; eso espero. A una escasa y de excelente calidad le sigue una abundante y mediocre. Creo que la cosecha pasada combinó ambos modelos, pobre y mediocre. Espero que esta en la que ya nos encontramos sea abundante, de excelente calidad o al menos eso deseo.
Dedicado a los caídos, a los heridos, a los que quedaron en pie. A todos.

viernes, 22 de junio de 2012

LECCIÓN DE VALOR, LECCIÓN DE VALORES

Hace tiempo descubrí a una persona, aunque ya la conocía, admiraba e idolatraba, debido a la cercanía. Puede que parezca lo mismo pero no, no lo es. Lo último (conocer, admirar, idolatrar) podría ser debido a que son inherentes a casi todo ser vivo de cualquier especie. Lo primero, refiriéndome con descubrir a saber como es en realidad algo o alguien, lo adquieres con la edad y la perdida gradual, que es la mejor forma de perderla, de la inocencia. Recuerdo una anécdota, ya bastante lejana en el tiempo, en la que esta persona ostentaba la dirección de una entidad que no era de tipo empresarial, pero si con mucha solera y prestigio. En cierta ocasión, esta es la anécdota, pudo beneficiarse de su posición en la entidad para lograr, digámoslo así, cierto beneficio, eso si, bastante insignificante. No lo hizo. En la inocencia de mi edad le hice un comentario del que suelen hacer los críos: sencillo pero que ponen un "glup" en la garganta de los adultos. Le pregunté porque no lo hacía pues todo el mundo iba a pensar que "SI" lo había hecho. Y entonces él me respondió: "yo sé que no". Sus palabras, tan sencillas como contundentes, marcaron el "principio de mis principios", de mis valores; el hacer que el primero en juzgar mis actos sea yo. Y que si en mi interior hay un ligero atisbo de vergüenza por hacer algo indebido, volver a recordar esa primera lección de valor, esa lección de valores.